Inundaciones: No hay que tirar la pelota al costado

Aníbal Ibarra explicó las obras que se hicieron durante su gestión y las licitaciones que estaban listas para poner en marcha, incluso antes de su salida de la Jefatura de Gobierno. A su vez, reclamó que el líder del PRO se haga cargo de la Ciudad y deje de echarle la culpa a otros.

"¿Cuál era el lugar emblemático de las inundaciones en la Ciudad hasta hace un par de años?", se preguntó ante Télam Aníbal Ibarra. Apuntaba a la esquina de Blanco Encalada y Cabildo.

No es un dato menor, puesto que con la conclusión del canal aliviador del arroyo Vega, a mediados de 2002, la zona se ha convertido en transitable incluso en días de diluvio, como los de ayer. "Y lo hicimos en medio de la crisis que atravesaba el país", remarcó el ex jefe de Gobierno.

Sus palabras apuntan a Mauricio Macri, quien ayer había responsabilizado a sus dos inmediatos antecesores de no haber realizado las gestiones necesarias para evitar inundaciones.

"Durante cinco años elaboramos con consultoras nacionales e internacionales un plan integral de prevención, en el que se definieron todas las obras que habría que hacer en el distrito", abundó Ibarra, de acuerdo con quien ese estudio determinó que habrá que trabajar particularmente sobre el arroyo Maldonado.


En ese sentido, remarcó que en su momento viajó a Washington y se entrevistó con autoridades del Banco Mundial para solicitar un préstamo que permitiera encarar la obra. "Nos dieron 135 millones de dólares para una obra de 200 millones, por lo cual la plata está; de hecho, está el plan y está la plata", advirtió el ahora legislador porteño.


La obra en el Maldonado consiste esencialmente en la puesta en marcha de dos caños de siete metros de diámetro: uno que vaya desde Córdoba y Juan B. Justo con dirección al Río de la Plata, y el otro desde Cuenca y Juan B. Justo, también al Río de la Plata.


"Hace un año que debía estar en marcha, porque tenía todas las condiciones dadas para que así sea", manifestó Ibarra. Al respecto, recordó que Macri "tuvo seis meses de transición y ya lleva dos de gestión; el mundo no empieza cuando le conviene a él".


El diputado porteño enumeró además una serie de obras que se hicieron durante su gestión, como las de la zona de River y la cuenca del arroyo Medrano, además de un plan de limpieza y mantenimiento para los puntos neurálgicos y más sensibles a las inundaciones. "Ayer quedó demostrado que ese mantenimiento desapareció", dijo.


En su réplica al macrismo, Ibarra mencionó hasta al propio Fernando De la Rúa, a quien le reconoció que en su época al frente de la jefatura comunal puso en marcha la defensa costera de la Boca, clave para lugar.


"Por eso, Macri desconoce las obras hidráulicas que se hicieron en todo este tiempo o bien quiere hacerle creer a la gente que todo empieza cuando llega él, lo cual es una mentira", disparó el ex jefe de Gobierno. [Telam]


Ibarra: “No hay que tirar la pelota al costado”

El legislador y ex jefe de Gobierno porteño, Aníbal Ibarra, aseguró que no levantará el “dedo acusador” contra nadie y que las soluciones para que no se inunde más la Ciudad llegan con “políticas de Estado”. Sin embargo, dijo que “hay que ponerse a trabajar y hablar menos”.

El diputado y ex jefe de Gobierno porteño, Aníbal Ibarra, se refirió a las inundaciones que sufriera la Ciudad este jueves por la fuerte tormenta. Dijo que hay que llevar adelante políticas de Estado respecto a las inundaciones y que algunas cosas cambiaron durante los últimos años.

“Yo no voy a levantar el dedo acusador. Esto hay que trabajarlo seriamente, terminó la campaña. Hay que hacer una política de Estado en relación a las obras para el tema inundaciones. Se empezó, lo voy a decir, en la gestión de De la Rúa. Cambió, por ejemplo, la situación en La Boca, en Blanco Encalada”, dijo Ibarra en radio Mitre este viernes por la mañana.

“Las obras de Belgrano –continuó- se inauguraron en el año 2002. En el 2004 se terminó el Programa de Prevención de Inundaciones, en el 2004, financiado por el Banco Mundial. La obra principal era el Arroyo Maldonado, un caño en Juan B. Justo y otra en Villa del Parque. El jefe de Gobierno viajó a Washington para obtener un crédito de 195 millones. Macri ayer hablaba de esa obra como si fuera de él. No es cuestión de tirar la pelota para el costado”.

“No es cierto que estamos igual hace años. Deberían ponerse a trabajar y hablar menos”, finalizó. [por Germán López: ADN Ciudad]


Presidente de Boca y Jefe de Gobierno ?


El Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires Mauricio Macri reasumió la presidencia de Boca Juniors durante el período de transición hasta los comicios que todavía no tienen fecha definida.


CONSTITUCIÓN DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES

ARTÍCULO 98.- El Jefe de Gobierno y el Vicejefe duran en sus funciones cuatro años y pueden ser reelectos o sucederse recíprocamente por un solo período consecutivo. Si fueren reelectos o se sucedieren recíprocamente no pueden ser elegidos para ninguno de ambos cargos, sino con el intervalo de un período. Tienen las mismas incompatibilidades e inmunidades que los Legisladores. Pueden ser removidos por juicio político o revocatoria popular. Mientras se desempeñan no pueden ocupar otro cargo público ni ejercer profesión alguna, excepto la docencia. Residen en la Ciudad de Buenos Aires.


Un jefe de dos gobiernos

Mauricio Macri reasumió como presidente de Boca

"Si querés ser mi candidato, vas a tener que respetar mis condiciones. O te atenés a lo que resolvamos o armo otra lista por mi cuenta". La voz de Macri sonó fuerte ayer en la Bombonera. ¿El destinatario? Pedro Pompilio, que había asumido como presidente en noviembre, ungido como sucesor por el propio Mauricio, y ahora vuelve a ser vice.[Diario La Razón]

Mientras Macri estaba “ocupado” tratando de mantener su control sobre el Club Boca Juniors, la Ciudad de Buenos Aires se inundaba sin que nadie se ocupe de organizar los operativos especiales de limpieza, que previo a las tormentas se deben realizar.


Aníbal Ibarra sostuvo que ejercer "la jefatura de Gobierno y la presidencia de Boca no sólo es incompatible, sino también anti-ético".

"La constitución de la Ciudad prohíbe al jefe de Gobierno ejercer otras actividades, y también impide estar en entidades que tengan contratos con la Ciudad. Boca Juniors tiene contratos con la Ciudad, él último fue la sesión de 3 canchas de fútbol y un vestuario del Parque Sarmiento en forma exclusiva y gratuita por cuatro años" afirmó el legislador a través de un comunicado.

El ex jefe de Gobierno agregó: "Además, para Macri es más importante una campaña electoral que gobernar la Ciudad. Cuando fue la campaña para Jefe de Gobierno, Macri se tomó licencia como Presidente de Boca diciendo que necesitaba dedicarse por completo a la campaña. Ahora parece que al Jefe de Gobierno no le interesa dedicarse por completo a resolver los problemas que atraviesa la Ciudad", continuó el legislador porteño, y pidió que Macrise tome licencia como Presidente de Boca Juniors.

Macri juega al gran bonete



EL GOBIERNO PORTEÑO AHORA RESPONSABILIZA AL SERVICIO METEOROLÓGICO

Interrogantes que dejó la inundación [Página 12: 1/3/08]

El jefe de Gabinete dijo que el alerta se conoció sólo “media hora antes” del temporal. El SMN asegura que pronosticó lluvias dos días antes. Cuestionan al gobierno por falta de prevención.

¿La ciudad de Buenos Aires se inundó porque faltaban obras hidráulicas, porque no se limpiaron correctamente los sumideros, porque llovió mucho en la provincia o porque el Servicio Meteorológico avisó demasiado tarde? Después de que la ciudad colapsara como pocas veces con una lluvia intensa pero no excepcional, se cruzaron acusaciones y pases de facturas. En mayor o menor medida, todos los factores pudieron haber tenido alguna incidencia en la crisis. El gobierno porteño, que hace dos días descargó culpas en las gestiones anteriores, ayer fustigó al Servicio Meteorológico Nacional porque alertó sobre el temporal sólo “media hora antes” de producirse, lo que no habría dado tiempo a realizar las tareas preventivas de limpieza de sumideros. El SMN aclaró que “desde dos días antes se venían pronosticando lluvias” para el jueves y argumentó que el alerta se dio con poca antelación porque “la tormenta se formó rápidamente y no fue detectada por el radar de Ezeiza, afectado por la misma lluvia”.

Lo cierto es que en la ciudad cayeron 60 milímetros en tres horas, un volumen que no es infrecuente –según los propios funcionarios porteños, una lluvia de esa magnitud ocurre cada dos años–, pero produjo trastornos descomunales.

El jefe de Gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta, criticó al SMN al asegurar que la comuna hubiera podido “coordinar mejor la atención” de los damnificados por el temporal si el organismo hubiese emitido un alerta con mayor antelación. “Hubo un problema, el alerta meteorológico llegó muy tarde. Fue media hora antes” de que se desatara el temporal, se quejó.

Un vocero del área de Pronósticos del SMN dijo a Página/12 que el alerta fue emitido a las 10.30, media hora antes de que se iniciara el primer chaparrón en la ciudad, porque “el satélite no detectó la tormenta hasta ese momento y la lluvia no le permitió al radar de Ezeiza enviar información clave”. En Ezeiza cayeron 140 milímetros de agua.

El director operativo del SMN, Jorge Leis, en declaraciones a la agencia DyN, calificó de “crítica desafortunada” las declaraciones del jefe de Gabinete. “Pese a que se trató de un fenómeno de predicción dificultosa, habíamos anunciado con 48 horas de anticipación sobre la probabilidad de tormentas”, dijo. De esos avisos dan cuenta los diarios del miércoles y el jueves.

El jueves, el jefe de Gobierno, Mauricio Macri, había responsabilizado las gestiones que lo antecedieron por el atraso en las obras hidráulicas previstas en el Programa de Prevención de Inundaciones (PPI). También dijo que las intensas lluvias en el Gran Buenos Aires (126 milímetros en el partido de San Miguel) saturaron la capacidad del arroyo Maldonado, el principal desagüe de la ciudad.

Ayer, el ex ministro de Planeamiento de la gestión de Jorge Telerman Juan Pablo Schiavi apuntó hacia “la falta de un plan de contingencia” como causa del colapso urbano del jueves. “No sacaron a la gente de Emergencias a la calle, como hicimos tantas veces cuando había alerta meteorológico, para limpiar sumideros, ni después de la inundación, para destapar los desagües. Y cuando bajó el agua, pudo verse que la ciudad estaba sucia, no había habido recolección de emergencia”, cuestionó Schiavi.

El jueves, el propio ministro de Justicia y Seguridad, Guillermo Montenegro, admitió que “no hubo coordinación” entre el personal de Defensa Civil, la Guardia de Auxilio y la Policía Federal, para manejar la crisis.

La falta de acciones preventivas podría justificarse en el alerta tardío. Pero ese argumento pierde fuerza cuando se sabe que la lluvia estaba anunciada –aunque no con ese rigor– 48 horas antes.

Voceros del Sindicato de Trabajadores Municipales (Sutecba) coincidieron con el diagnóstico de la falta de prevención. Y agregaron otro elemento: “Algunos de los trabajadores despedidos a fines de diciembre estaban en el área de Emergencias y de Defensa Civil”.

En cuanto a las obras anunciadas, quedó claro que el principal trabajo pendiente es la construcción de dos canales aliviadores en el Maldonado, una obra que fue licitada y adjudicada en 2007, pero que todavía no comenzó y que tiene un presupuesto de 600 millones de pesos, el 40 por ciento de los 1500 millones de pesos de inversión que anunció Macri.

Al respecto, el diputado nacional por el socialismo, Roy Cortina, se preguntó de dónde saldrá el dinero para esas obras, siendo que “el presupuesto asignado a obras hidráulicas, para este año, es de 198 millones de pesos, poco más del 10 por ciento del total”.

La obra del Maldonado se hará con un crédito del Banco Mundial, gestionado en tiempos de Aníbal Ibarra. Para el resto, que se terminaría en cuatro años, el macrismo está pensando ahora en buscar fuentes de financiación, según explicaron a este diario fuentes del Ministerio de Desarrollo Urbano. [Por Eduardo Videla: Página 12]

Scioli: “Cada vez que Macri tiene un problema nos echa la culpa a nosotros”

–Hace poco hubo un desalojo bastante violento de cartoneros que vivían en la zona norte de la Capital. Y funcionarios del gobierno porteño responsabilizaron al de la provincia señalando que la mayor parte de los cartoneros vienen de allí.

–Mire, hoy lo comentaba con mi jefe de Gabinete, últimamente cada vez que hay un problema en la ciudad le echan la culpa al conurbano. Un día fue con los hospitales y centros de salud. Otro con los cartoneros. Hoy con la inundación (levanta la voz). ¡Hoy con la inundación!

–¿Con qué argumento habían acusado a la provincia por la inundación?

(Consulta a su vocero. “Que en San Miguel había llovido 130 milímetros y en la Capital cincuenta”, dice su asesor) –Que el agua venía de San Miguel para la Capital (risas). Es una cosa de locos... Uno cuando está en el gobierno tiene que hacerse cargo de los problemas sin beneficio de inventario.

–Ya que hablamos de Macri...

(Interrumpe.) –Yo no quiero hablar de ningún dirigente. Le comento este tema porque yo quiero defender a la provincia. ¿Por qué no me hablan del tremendo impacto positivo que provocan los más de tres millones de personas que viajan todos los días a la ciudad? A consumir, a generar todas las situaciones que se generan en la ciudad. O por qué no hablamos de las más de cinco toneladas de basura... No se puede ver sólo una parte y cuando hay un problema. Porque la Argentina es una sola. [Página 12]

LLUEVE SOBRE MOJADO domingo 2 de marzo

La Ciudad otra vez inundada y sin luz

La reacción del Gobierno de la Ciudad no pareció muy eficaz. A las 19.40 emitió un comunicado por medio del cual pidió "a la población que evite transitar por los lugares que están desbordados por el agua" y recomendó "a los peatones que no crucen de vereda en arterias inundadas por el peligro de recibir una descarga eléctrica ante eventuales caídas de cables que transporten energía". .. De todas maneras, esta vez no llovió tanto como para justificar los anegamientos… El ministro de Justicia y Seguridad porteño, Guillermo Montenegro, se quejó anoche de que, igual que la semana pasada, la Comuna recibió demasiado tarde el alerta del Servicio Meteorológico…(habían caído 26 milímetros hasta las 21) [Clarín]

Una vez más, los porteños vieron las calles de la ciudad anegadas, interrumpido el servicio de subtes y cortada la energía eléctrica. Sólo cayó la mitad de lluvia que durante la semana pasada (25,4 milímetros contra 60) y en un lapso mayor de tiempo (entre las 14 y las 21), pero los problemas fueron los mismos. “Fueron chaparrones, lluvias copiosas y de corta duración –dijeron desde el Servicio Meteorológico Nacional–. Chaparrones normales para la fecha”, que volvieron a inundar la ciudad. [Página 12]

Macri y la chica de Villa Soldati

Melina, la chica del basural, rodeada por la misma pobreza que vio Macri
Los barrios del sur de la Ciudad, como Villa Soldati, siguen siendo los más postergados


Por: Pablo Calvo (Diario Clarín)

LANZAMIENTO. EL 26 DE FEBRERO DE 2007
MACRI LANZO SU CANDIDATURA JUNTO A UNA NENA POBRE

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A la altura de sus ojos, la pobreza es la misma. Melina corre descalza por el barrio Ramón Carrillo y sonríe, como hace un año, cuando Mauricio Macri le acariciaba su pelo color de almendras para obtener una foto de campaña, impactante, en medio de un basural.

El entonces candidato y hoy jefe de Gobierno porteño acariciaba a la nena con su mano izquierda, mientras con la derecha se aferraba al micrófono de las promesas: mejoras para la zona, trabajo, seguridad. Ayer se cumplió un año de esa foto.

Desaparecieron las tarimas sobre las que Macri posó sus zapatos, él y la nena fueron juntos al cine, a ver una de pingüinos, y cuadrillas municipales barrieron el grueso de la suciedad. Pero los barrios del sur, destinatarios de aquel mensaje electoral, siguen postergados.

Vuelan bolsas de polietileno por el lugar y una polémica que nunca se terminó de aclarar. Se dijo que la foto fue una casualidad, que la nena se había acercado a saludar a Macri justo cuando estaba por empezar el acto y ahí quedaron, dentro del cuadro. Se aclaró además que el candidato no quiso sacar provecho de esa escena y que jamás se le cruzó por la cabeza usar a los pobres para obtener rédito electoral.

"Si pudiese volver el tiempo atrás, le diría a Melina 'retirate, que estoy por empezar'", fue la explicación de Macri. Pero una reconstrucción fotográfica de aquel 26 de febrero, con imágenes de archivo de distintos medios, permite ver que al momento le sobró planificación. Hay policías con chalecos antibalas alrededor, un cordón que pone a Macri a una distancia prudencial de los vecinos, charlas de ajuste del momento cumbre, el repaso del discurso y una breve caminata del líder del PRO junto a Melina, rumbo a las tarimas.

"Sí, me acuerdo de ese día, lo vi a Macri y le pedí más seguridad, pero la cosa no mejoró demasiado. La nena que salió no es de acá, vive en el barrio Carrillo de Villa Soldati, que queda a unas 30 cuadras, para allá", señala la parrillera Lidia Verón, mientras sirve un choripán (al costado de las vías del ferrocarril Belgrano) y trata de encontrarse en las fotos viejas que le muestra Clarín.

Tres kilómetros en la dirección marcada y se llega a las inmediaciones del barrio donde sonríe Melina. No es fácil encontrar su casa, porque las calles se desdibujan en pasillos, los guías se confunden y las referencias son difusas. La nena está entre el Parque Roca, la cancha de Deportivo Riestra y las vías del premetro sobre la calle Mariano Acosta, la de mayor densidad de carritos cartoneros del país. Las cuadrillas que emprolijaron el baldío de la foto no han pasado por aquí.

Hay pozos de aguas servidas, montículos de chatarra, autos abandonados y ranchos que comienzan a poblar los alrededores de la cancha del Deportivo Español, un equipo que supo estar en la gloria de la Primera y ahora sufre la decadencia del escenario que lo envuelve. Hay que bordear el muro y doblar a la izquierda para llegar al comedor La Familia, que atiende Eduardo Aristizábal, el papá de Melina, con ayuda oficial. Están baldeando, una vecina ve el fotógrafo de Clarín y se da cuenta de lo que busca. Una nueva señal y allí está Melina, en la casa de enfrente.

"Por favor, preferiría que no le saquen fotos a la nena ni que le hagan una nota -explica el padre-, porque no quiero exponerla más. Ya sufrió demasiado con todo esto".


Obviamente, su decisión es respetada por los enviados de Clarín a Villa Soldati.


Melina tiene 9 años, está a cinco días de volver a la escuela y sonríe. Esta vez, nadie la usa para provocar ningún impacto.


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